MADELEINES DE COMMERCY

¡¡Feliz Año Nuevo!!! Este año no voy a hacer como todos los años y ponerme de propósito publicar mas en el blog, porque sé que no lo cumplo. Así que no pondré más presión sobre mi espalda y publicaré lo que tenga que publicar. Sin expectativas. Sin hacerme ilusiones. Lo que surja. Cuando me apetezca.

Ha sido el 2021 un año de lo mas curioso. Sinceramente no puedo decir que me haya ido mal. En este año tomamos quizá la decisión más importante de nuestra vida, que fue quedarnos aquí en Tenerife definitivamente  (a ver, que definitivo definitivo, solo hay una cosa en esta vida), a pesar de llevar toda la vida queriendo irnos a la península. Pues no, llega la pandemia, hace que te plantees cosas, que te des un golpe de realidad y que decidas qué es realmente lo importante. También, decidimos casarnos y lo hicimos el 8 de Febrero. Parece mentira pero ya ha pasado casi un año. Nunca pensamos casarnos, pero llegan unas edades, que se te va muriendo todo el mundo alrededor, que te puede tocar a tí, y oye, no es plan de dejar al que se quede aquí con el culo al aire. También he publicado un libro de quesos que ha surgido de la nada y que no empecé a escribir hasta el 15 de enero. Publicamos “Las mejores Tartas de queso” el día 29 de Septiembre y ya llevamos 2 ediciones con 10.000 ejemplares. Gracias gracias a los Papas Noeles y Reyes Magos que lo habéis regalado estas Navidades.

Para terminar el año hice un viaje de tres días a París en Diciembre. Sinceramente me pareció una locura hacerlo con la que estaba cayendo pero como me dijo mi farmacéutica: “Chica, mascarilla FFP2, gel hidroalcohólico y haz lo mismo que has hecho aquí hasta ahora, olvídate de que te vas a contagiar y disfruta”. Y eso mismo hice. Ahora solo quiero volver, pero con Antonio, porque sé que le va a encantar. Olvidémonos de romanticismos y tonterías, no quiero ir en viaje de novios ni nada por el estilo, quiero sencillamente compartirlo con él. Para sacar fotos en cada esquina, para tomar miles de cafés en cada rincón, sé que le gustará.

En París me regalaron un librito de publicidad en francés que ya no se edita, solo con historias, ilustraciones y recetas de Madeleines. No hablo muy bien francés, pero me he reído leyendo las descripciones tan encantadoras que hace el autor. Tanto me gustó que al volver de viaje tuve que hacerlas. Estas son Madeleines

Pero no os creáis que son las primeras Madeleines que hago. En el blog las hice en Octubre de 2007 en los inicios del blog  y también en Septiembre del 2009 en los Retos con Ana.   Si queréis leer un poco mas sobre ellas y su historia y sobre cómo las recordaba Marcel Proust. pinchad en los enlaces.

Otra cosa digna de mención, a mi entender, es el juego de té que acompaña a las madeleines en las fotos. Se trata de el Old Country Roses de Royal Alberts China. Todo un clásico. Una de las vajillas más vendidas del mundo. Yo estaba encaprichada (ya sabéis lo caprichosa que soy) de una taza y un platito y finalmente me lo compré hace un par de meses en El Corte Inglés por el módico precio de € 35. Pero cual es mi sorpresa, cuando unos días antes de Navidad me manda un mensaje Antonio desde el mercadillo diciendo que me ha comprado una sorpresa. Sinceramente me enfadé, porque ni me gustan las sorpresas ni hay nada que me sorprenda. Que pesado, pensé. Pues la sorpresa fue mayúscula, porque lo que me traía me sorprendió y me emocionó: un juego de té de Royal Albert y 6 platos llanos. O sea, la bomba. Estoy in love.

Pero no me extiendo mas, simplemente lo que me ha sorprendido de esta receta al contrario de las de los posts anteriores es que la mantequilla derretida debe estar caliente.

MADELEINES NATURE COMMERCY

INGREDIENTES

  • 100 g de huevos a temperatura ambiente
  • 40 g de leche entera
  • 125 g de harina de trigo común
  • 90 g de azúcar blanquilla
  • 8 g de polvo de hornear (Royal)
  • 140 g de mantequilla derretida, caliente
  • 1 vaina de vainilla Eurovanille o 1 cucharadita de pasta de vainilla Eurovanille

PREPARACIÓN

  • En una jarra o en un bol, batir suavemente pero con firmeza (sin llegar a blanquear) los huevos y la leche.
  • Mezclar cuidadosamente la harina junto con el azúcar y el polvo de hornear.
  • Verter sobre el batido de los huevos y la harina y ahora sí, batir enérgicamente la mezcla hasta que al caer lo haga en forma de cinta.
  • Derretir la mantequilla junto con las semillas de la vainilla e incorporar caliente a la preparación.
  • Mezclar hasta que esté lisa y suave. Tras esto debe reposar para que coja cuerpo y dejar reposar tapado unas 6 horas.
  • Con ayuda de una espátula retirar suavente de la superficie cualquier burbuja de aire hasta obtener la textura y untuosidad de una crema espesa.
  • “Engrasar ligeramente y meticulosamente cada rincón de los moldes. Enharinarlos y retirar el exceso con golpecitos en la espalda, como si fuera un bebe después de tomar la teta”.
  • Rellenar con una manga pastelera los huequecitos del molde .
  • Precalentar el horno a 240º y hornear de 5-7 minutos, hornear un par de minutos mas si fuera necesario para obtener un color uniforme y un bonito copete.
  • Desmoldar pasado 1 minuto.

OBSERVACIONES

  • Yo he utilizado unos moldes de silicona de lid del con 9 huecos cada uno y me salieron 18 madeleines. Si las haces en moldes más grandes te saldrán menos.
  • En el duty free del aeropuerto compré un paquetito de madeleines, estas en concreto, que tenían por encima lo que parecía azúcar perlado. Luego descubrí que eran trocitos de merengue. Pero yo seguí en mis trece y le puse un poquito de azúcar perlado de ikea. Debería haberles cubierto la superficie. Habrían quedado mas monas en el momento, porque a los dos días se disuelven.
  • Las Madeleines compradas estaban rellenas de una gelatina/mermelada de limón que las hacía irresistibles. Si vais por Francia, no dudéis en pillar un paquetito, o dos.

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